El problema es que no hay tiempo para diseñar. Para ser creativo.

Nos exigimos velocidad al mismo tiempo que calidad. Pero el equilibrio es difícil de conseguir. Priorizamos en la velocidad porque nos enseñan que el tiempo es dinero.

Para ser eficientes basamos nuestro trabajo en frameworks, plantillas, imágenes de stock y bibliotecas gráficas. No hay tiempo para experimentar. No hay tiempo para crear.

El diseño un conjunto de capacidades técnicas, de habilidades adquiridas a lo largo del tiempo y forjadas a base de experiencias, buenas y malas.

Cada diseñador cuenta con su set de herramientas y gran parte de su eficiencia radica en ellas. No hay tiempo para probar nuevas, aunque puedan suponer una mejora en la calidad del trabajo. Incluso, aunque supongan una mejora en nuestro propio currículo.

La repetición y el diseño rutinario matan a la Musa. Cuando esto pasa los diseñadores sufrimos falta de inspiración, nos cuesta usar la imaginación, y tener ideas. Bloqueo creativo, le llaman.

Nuestra mente va en automático a lo seguro, a lo que ya hemos hecho y comprobado que funciona. A lo que sabemos que la mayoría de nuestro público quiere. Por estadística. Nos automatizamos.

Es por esto que el diseño que vemos actualmente es aburrido. Nos dejamos llevar por las tendencias del minimalismo, el flat design o los grids. Cuando en realidad sabemos que nos gustan por lo fácil que hacen nuestro trabajo.

Menos no es más, nunca lo ha sido. Es una sobresimplificación.

Pregunta a aquellos diseñadores que trabajaban el esqueumorfismo, cuanto tardaban en sus diseños. Pero también pregúntales con cuanto cariño lo hacían. Hay verdaderas obras de arte. Me vienen a la cabeza las primeras versiones de Instagram o Wunderlist.

Luego pregúntate a ti mismo si acaso no aprecias más una obra de arte cuando sabes que el artista ha dejado un pedacito de sí mismo en esa pieza.

No me gusta el discurso de «lo anterior siempre fue mejor» pero sí que me gustaría hacer una reflexión sobre a dónde va el diseño. Las modas son cíclicas y ya se están viendo intentos de volver a lo anterior, hay intentos como el Neumorphism, que no sé si terminará de echar raíces pero al menos demuestra que hay algún diseñador por ahí, con la valentía suficiente para desafiar el status quo y probar algo nuevo.

Actualmente tenemos muchas más herramientas (y gratuitas), muchas y mejores formas de aprender nuevas técnicas y muchos sitios en donde inspirarnos e intercambiar experiencia con las diferentes comunidades de diseñadores.

Así que, si la pasión por el diseño nos trajo hasta aquí, ¿por qué no seguir avanzando?

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